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Bizcocho de Vainilla y Calabaza ¡Con Corte Sorpresa!

08 Feb

BIZCOCHO DE VAINILLA Y CALABAZA SORPRESA

La llegada del otoño, entre otras cosas, nos trae ingredientes increíbles para sacarle todo el partido a nuestras inquietudes más reposteras. La calabaza suele ser uno de los imprescindibles a la hora de preparar todo tipo de recetas entrañables y llenas de matices.

Y como además Halloween anda a la vuelta de la esquina, qué mejor que un buen bizcocho casero con sorpresa incluida. Como bizcocho principal he elegido el conocido como cuatro cuartos (pound cake) con su toque misterioso de calabaza, que descubriréis y disfrutaréis en todo su esplendor tan pronto como cortéis la primera rebanada. La elaboración es bien sencilla, aunque en este caso requerirá hornearlo por duplicado. Aun así, os aseguro que merecerá la pena en el instante en que le deis el primer mordisco.

En resumen, un bizcocho irresistible desde el principio hasta el final ¿no creéis?

Ingredientes para el bizcocho de calabazaIngredientes para el bizcocho de calabaza

Para 12-14 raciones aprox.:

(Todos los ingredientes han de estar a temperatura ambiente, salvo que se indique lo contrario)

250 g de harina de trigo de uso común

1 ½ cucharaditas de mezcla de especias*

1 cucharadita de levadura repostera en polvo

½ cucharadita de bicarbonato sódico

½ cucharadita de sal

2 huevos (L)

200 g de azúcar moreno

80 ml de aceite de oliva suave (0,4%) o girasol

1 cucharada de yogur natural

1 cucharadita de extracto puro de vainilla

245 g de puré de calabaza**

Colorante naranja en gel o en pasta

Elaboración del bizcocho de calabaza:

 

  • Precalentamos el horno (eléctrico) a 175ºC y colocamos la rejilla del horno a media altura.
  • Engrasamos bien un molde rectangular de unos 25 x 6,5 x 7 cm y reservamos.
  • En un cuenco amplio, mezclamos, con ayuda de unas varillas, la harina, la levadura repostera, el bicarbonato sódico, las especias y la sal hasta combinar por completo. Reservamos.
  • En un cuenco amplio aparte, batimos enérgicamente los huevos y el azúcar durante unos 3-5 minutos hasta obtener una textura esponjosa y un color visiblemente más pálido.
  • Seguidamente, agregamos el aceite progresivamente sin dejar de batir hasta conseguir una mezcla homogénea.
  • A continuación, añadimos el yogur y el extracto de vainilla y mezclamos hasta que quede todo perfectamente combinado.
  • Incorporamos ahora el puré de calabaza y seguimos batiendo hasta que obtener una mezcla homogénea.
  • Añadimos entonces el colorante, siempre poco a poco hasta conseguir el tono deseado, y combinamos bien hasta que el color de la mezcla sea perfectamente uniforme.
  • Hacemos un hueco en el centro de los ingredientes secos que teníamos reservados (ver punto 3), vertemos en él la mezcla anterior y, con ayuda de una espátula de silicona o de una cuchara de madera, mezclamos suavemente empleando siempre movimientos envolventes hasta que no queden restos visibles de harina en la masa.
  • Vertemos la mezcla en el molde, damos unos golpecitos a la base contra la superficie de trabajo para eliminar las posibles burbujas de aire de su interior y alisamos la superficie con una espátula.
  • Habitualmente hornearíamos este bizcocho durante unos 55-60 minutos, pero en este caso lo retiraremos del horno unos 8 – 10 minutos antes, es decir, durante unos 45-50 minutos.
  • Dejamos enfriar dentro del molde durante unos 10 minutos, desmoldamos y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.

  • Una vez frío, lo envolvemos en film transparente y refrigeramos durante al menos 4 horas (podemos dejarlo incluso durante toda la noche).
  • Una vez refrigerado, lo cortamos a rebanadas del mismo grosor que el cortador con forma de calabaza que necesitaremos para esta receta (5 cm), recortamos una pieza de cada rebanada con el cortador y las vamos colocando bien alineadas y limpias de migas sueltas dentro del mismo molde que hemos utilizado para el bizcocho (limpio y engrasado de nuevo). Cubrimos con film transparente y volvemos a refrigerar hasta su uso.

Ingredientes para el bizcocho de vainillaIngredientes para el bizcocho de vainilla

250 g de mantequilla sin sal

250 g de azúcar blanco

4 huevos (L)

1 cucharadita de extracto puro de vainilla

250 g de harina de trigo de uso común

1 ½ cucharaditas de levadura repostera en polvo

¼ cucharadita de sal

1 – 2 cucharadas de leche (opcional)

Elaboración del bizcocho de vainilla:
  • Precalentamos el horno (eléctrico) a 175ºC y colocamos la rejilla del horno en la posición central.
  • En un cuenco mediano, tamizamos juntos los ingredientes secos (harina, levadura repostera y sal) y reservamos.
  • En el cuenco de nuestra amasadora, equipada con el accesorio de pala (o en un cuenco grande y la ayuda de una espátula de silicona o cuchara de madera), batimos la mantequilla con el azúcar a velocidad media-alta hasta obtener una mezcla bien esponjosa y visiblemente más pálida durante al menos 5 minutos.
  • A continuación reducimos a velocidad media e incorporamos los huevos, siempre de uno en uno y ligeramente batidos con anterioridad, batiendo bien hasta integrar por completo antes de incorporar el siguiente.
  • Reducimos ahora la velocidad al mínimo y añadimos los ingredientes secos en 2 tandas, mezclando lo justo hasta que quede incorporada empleando el mínimo de movimientos necesarios. No debemos mezclar en exceso o acabaremos con un bizcocho demasiado pesado. La mezcla final será suave y densa, con una consistencia similar a la de un helado cremoso.
  • Si vemos que la consistencia es demasiado densa, añadiremos un poco de leche para aligerar, cucharada a cucharada, y mezclamos con suavidad hasta lograr la consistencia idónea.
  • Retiramos el molde con las formas de calabaza del frigorífico y vertemos entonces la mezcla anterior sobre ellas, asegurándonos de rellenar en primer lugar los laterales para que no queden huecos, y lo cubrimos todo hasta dejar 2 cm de margen hasta el borde del molde (es posible que sobre algo de masa; si fuera así, siempre podemos rellenar con ella unas cápsulas para magdalenas y aprovecharla). Damos unos pequeños golpecitos a la base del molde contra la superficie de trabajo para eliminar posibles burbujas de aire del interior y alisamos la superficie con una pequeña espátula angulada.
  • Finalmente, horneamos durante unos 60-70 minutos o hasta que al insertar una brocheta en el centro de nuestro bizcocho, ésta salga limpia. Si vemos que hacia el final adquiere un tono demasiado dorado, cubriremos el bizcocho con papel de aluminio (sin ajustar, que quede holgado).
  • Retiramos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla dentro del molde durante 30 minutos. A continuación, desmoldamos y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.

 

¡No me digáis que no estáis deseando hacer la prueba y dejar al personal boquiabierto al primer corte!

Notas:

- * Para la mezcla de especias yo he usado: ½ cucharadita de canela molida, ½ cucharadita de cardamomo molido, ¼ cucharadita de nuez moscada molida, ⅛ cucharadita de jengibre molido, ⅛ cucharadita de clavo molido.

- ** Podemos utilizar cualquier versión comercial de puré de calabaza (siempre que sea 100% natural) ya preparado (no es sustituible por crema de calabaza) o preparar nuestro propio puré de calabaza casero, para lo cual:

- Precalentamos el horno (eléctrico y sin aire) a 200ºC.

- Cortamos la calabaza (necesitaremos unos 500 g) por la mitad con un cuchillo grande y bien afilado, eliminamos las semillas y las fibras del interior (no retiramos la piel) y troceamos en pedazos grandecitos.

- Sobre la bandeja del horno o una fuente amplia colocamos los trozos de calabaza con la piel hacia arriba, añadimos un vaso de agua en el fondo y horneamos durante 35-45 minutos hasta que la pulpa quede tierna.

- Sacamos del horno y dejamos enfriar por completo. Una vez fría, retiramos la pulpa con ayuda de una cuchara (ahora ya sí que desechamos la piel), y la trituramos con la batidora hasta obtener un puré bien fino.

- Colocamos el puré de calabaza en un colador fino o un chino y, esto es MUY IMPORTANTE, dejamos drenar durante al menos un par de horas sobre un cuenco amplio para recoger el agua que suelte (podemos añadir un filtro de café en el fondo del colador para no perder ni un gramo de puré). Este paso es fundamental pues la calabaza contiene una gran cantidad de agua que, si no elimináramos por completo, echaría a perder la textura de nuestro bizcocho.

El puré de calabaza se conserva refrigerado en un recipiente hermético durante 1 semana. También lo puedes congelar hasta 2-3 meses, así que no dudes en preparar una buena cantidad y tendrás así a mano tu puré de calabaza casero para todas tus próximas recetas.

- No dudéis en probar a hacer este bizcocho sorpresa con cualquier forma que os guste, siempre que sea de líneas sencillas y fácilmente distinguible (o perdería la forma al cortar o durante el horneado) y asegurándonos de que el tamaño de la figura escondida sea ligeramente inferior a la anchura del molde.

 

Os advierto de que una vez que empecéis a cortar este delicioso bizcocho, no podréis parar; ¿quién podría resistirse a ver como va apareciendo esa deliciosa calabaza en su interior?

 

Un abrazo,

Rosa

Bizcocho de Vainilla y Calabaza ¡Con Corte Sorpresa!

  • Publicado el08 de Febrero de 2018
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